va de tapas


Debo decir que el día a día me come, supongo que es una vil excusa, pero lo cierto es que esta crisis me está matando, a lo mejor me ha pillado mayor y ya no tengo tantas fuerzas como para hacer algo más que trabajar y trabajar con el loable fin de seguir pagando mis facturas de forma tan indefinida como el contrato laboral ideal

Pero eso no quiere decir que siga teniendo un corazoncito bloguero y deseoso de compartir todo con la red. Además como lo que sí me he vuelto últimamente es adicta a twitter, estoy al día de todo lo que se cuece

En una de estas excursiones por los mundos virtuales, me he hecho fan de unos chicos estupendos que tienen un blog llamado En Ocasiones Veo Bares, el cual hace un recorrido por los bares y casas de comida con más solera de Barcelona, de esos en los que el arte de comer bien, en abundancia y barato, sigue existiendo y que te acercan a la historia cotidiana de la ciudad. Esta revisión resulta necesaria si lo que quieres es formar parte de tu ciudad de adopción de la misma forma que lo haces en tu ciudad de origen.

Por ello, empiezo y espero continuar, un especial de mejores tapas barcelonesas, sin ranking, sin separar por barrios y sin más ánimo que compartir mis descubrimientos, como hacen tan bien los chicos de EOVB en la red

 

Nadia y los Ipads


He estado de vacaciones unos días fuera del país. Qué suerte la mía! Desconectar por unos días del remolino emocional que es España.
Me intento poner al día de lo que me he estado perdiendo. No sé ni porque me molesto.
Leo en el mismo día, y entre otras cosas, las siguientes noticias….
“Los deslices virtuales de sus señorías”; básicamente un resumen de algunas de las cosas que los señores diputados se dedican a hacer en sus hora laborales con los aparatos que pagamos entre todos. La más hiriente los dos diputados populares de la Asamblea de Madrid cazados jugando al “apalabrados” durante la aprobación de la privatización de seis hospitales de la Comunidad.
“Las directivas de 139 centros de salud dimitirán a partir del 7 de enero por la privatización”; Los especialistas desconvocan la huelga después de haber perdido la batalla contra la privatización y externalización de los servicios hospitalarios. Continúan la lucha y anuncian dimisiones como protesta. Son muchos equipos…139 de los 270 que hay en la Comunidad de Madrid. Leo opiniones para todos los gustos.
Me canso un poco de las tristezas de la prensa y torno a la televisión. Entrevista a unos padres con cara de cansados que sientan en sus rodillas a una inquieta niña. Nadia Nerea. No sé de qué hablan y lo busco en internet.
No sé bien cómo continuar. Leo sobre la pequeña Nadia Nerea y su enfermedad rara. La tricotiodistrofia. 26 casos en el mundo. 47000 euros para una operación en Estados Unidos que le alargaría la vida unos años más. El dinero donado por gente que ha sabido del caso. Los padres vendiendo literalmente hasta los muebles para pagar de su bolsillo la investigación sobre la enfermedad. No puedo leer más. Cualquiera que tenga hijos o un poco de sensibilidad lo entenderá. Se te hace un nudo en la garganta que no se pasa. Te sientes afortunado y casi que agradeces los pequeños problemas de cada día.

28665_540x360
Mi pensamiento vuela y me acuerdo de la privatización de la sanidad..de la crisis económica…de la falta de fondos para I+D…de la falta de fondos para casi todo.
Pero sobre todo me acuerdo de los Ipads de sus señorias.

http://nadianerea.org/

http://www.fundacionanacarolinadiezmahou.com/la-historia-de-nadia-nerea

Nadia Nerea. BancaMarch (0061-0130-15-0048340215).

“Mejor Manolo” pero yo me quedo con Manolito.


No, no es que haya encontrado mi autentico camino en la vida y a estas alturas me ha cambiado la voz.
“Mejor Manolo” es la muy postergada segunda parte de “Manolito Gafotas” de la escritora Elvira Lindo. . También es un libro q demuestra un poco el dicho aquel de segundas partes nunca fueron buenas…”Manolito Gafotas” hizo las delicias de muchos de nosotros hace ya algunos años, “Mejor Manolo” parece un intento de Lindo de a) exprimir una fórmula de éxito, b) Zanjar una cuenta pendiente con el personaje o el público, c) Huida hacia delante ante un periodo de sequía creativa.
Voy a elaborar un poco porque esta introducción me ha quedado un poco arisca y tampoco es para crucificar al pobre Manolo. Es un chaval simpático, bastante interesante y no se merece esto.

mejor manolo

Pienso un poco y caigo en que Manolito, ahora Manolo, sigue teniendo la misma vitalidad y frescura de cuando era sólo un mocoso aunque ahora ya apunta maneras de adolescente. El libro tiene fácil lectura cómo lo su predecesor lo que lo hace ideal para unas vacaciones o para una tranquila tarde de domingo. Manolo y sus historias siguen despertando la misma ternura y sonrisas que el original…. Qué es entonces lo que falla? Qué chirriaba un poco a medida que avanzaba páginas?
Pienso un poco más (me estoy luciendo este fin de año) y debo considerar que quizás la que se ha hecho mayor y más cínica soy yo. Pero no, no es eso. Los años han pasado también por mí pero creo que sigo conservando la capacidad de emocionarme y sorprenderme.   Concluyo que lo que no fluye es el tempo. Qué cursi soy! El tiempo, el movimiento, la cadencia de la historia. El libro, como el original, no tiene principio ni fin ya que describe un periodo cualquiera en la vida de Manolo. Tampoco necesita de este principio o fin. Es la prisa que se siente el problema. Al pasar las páginas se tiene la sensación de que Elvira Lindo se quedaba sin días para contar la historia de Manolo, cómo si tuviese demasiada información con la que poner al día al lector y tuviese pocos días o pocas páginas. La misma sensación que te producen algunas personas que te cuentan algo apresuradamente y notas que están deseando acabar.
No es que me haya disgustado el libro, al contrario, lo he disfrutado pero no tanto como el primero. Recuerdo “Manolito” escrito con más cariño y prestando más atención a los detalles. “Manolo” tiene lo que creo son fallos de atrezzo que denotan una falta de cuidado y la historia pierde un poco la continuidad y se queda un tanto coja.
Como he dicho, es un libro facilón, pero no es excusa para que sea descuidado. A mí me lo regalaron, creo que si lo hubiese comprado yo hubiese sentido un pequeñito pescozón en el bolsillo.

las mejores cañas de Madrid: Los Gatos


<p>Hace poco escribí sobre las mejores bravas de Barcelona, y era cosa de tiempo que redundara sobre el tema de las tapas

<He pasado las Navidades en Madrid, y como no podía ser menos, he tomado las suficentes cañitas y tapitas como para hacer mi ranking particular

Antes de empezar debo decir que en Madrid se tiran las cañas especialmente bien, y como se acompaña cada ronda con una tapa, pues resulta difícil no repetir.

El secreto para tirar bien una caña es el siguiente:

En primer lugar hay que preparar el vaso, seleccionarlo y enjuagarlo con agua fría, este paso es importante para evitar que la se forme mal la espuma y todos sabemos lo importante que es la espuma en la caña.

En segundo lugar el vaso se debe inclinar en un ángulo de 45º con respecto a la columna de tiraje. Es la inclinación idónea para iniciar el desprendimiento de gas y la formación de espuma de forma controlada.

En tercer lugar hay que abrir el grifo con fuerza: Sin miedo, dejando que la cerveza resbale lentamente por la pared del vaso.

Llegados a este punto hay que enderezar lentamente: Cuando el vaso esté medio lleno se endereza hasta ponerlo recto y se baja en mayor o menor medida, controlando la formación de espuma.

Se debe presentar con una corona de espuma compacta y de unos 2 cm de espesor. El vaso se debe presentar con la marca bien visible de cara al consumidor. Si se quiere conseguir una espuma más cremosa en la presentación, se puede ayudar del grifo empujando hacia atrás, en caso de grifo vertical, o estrangulando el caudal de la cerveza abriendo parcialmente el grifo, si es de corte lateral.

Dicho esto, os participo que empezaré mi selección particular (no quiero decir con esto que sean los mejores, son mis favoritos) con Los Gatos. Este establecimiento debe su nombre al apodo que reciben los habitantes de Madrid y se encuentra en la calle Jesús 2, en el Barrio de las Letras, junto a Huertas. En la misma vía, frente al Hotel Palace y la Iglesia de Jesús de Medinacelli, se encuentran el Cervantes y La Dolores y ambos, merecen una entrada cada uno por méritos propios.

Los Gatos es una mezcla entre una casa de un personaje de una película de Almodóvar y una Almoneda de El Rastro. Tiene tal cantidad de objetos en sus paredes y suelo que resulta difícil no perder el tiempo de tomar una de las cañas que te tomas en el bar (quien sea capaz de llegar a un bar y tomar sólo una que lo diga) observando el monaguillo, la Virgen, el sillón de Barbero o la moto.

No resulta difícil que te acompañen la cerveza con un plato de patatas con mejillones, o boquerones en vinagre y unas aceitunas gordales. Lo que resulta más raro, pero no imposible es que te pongan unas gambitas cocidas. Como ya he dicho no es imposible porque yo las he tomado alli. Ademas tienen unas tostas estupendas, como la de jamón de pato, o la insuperable de gulas con alioli, sin olvidar la de pimientos rellenos de atún

Por todo ello resulta una opción estupenda para tomar el aperitivo del domingo después de visitar uno de los Museos cercanos, especialmente el Thyssen o el Prado. De esta forma podemos hacer un maridaje alternativo, para que nadie diga que la cultura está reñida con alternar

En fin que como he dicho antes, no se si será el mejor bar de Madrid, pero tiene tanta personalidad que merece encabezar la selección, no os parece??

las mejores bravas de Barcelona


Tengo un problema con las bravas en Barcelona, bueno, a decir verdad tengo varios pero relacionados, a saber:

Las bravas nunca fueron mi tapa favorita a pesar de que en Madrid, sean super típicas y esto enlaza con los otros dos problemas, la denominación de origen.  Aquí hay más controversia que en un Madrid-Barça, ya que las dos ciudades están convencidas de que son oriundas de cada una de ellas. Yo por supuesto, siempre he defendido que son madrileñas, no en vano tenemos el Bar Las Bravas en el Callejón del Gato, en donde Valle Inclán se inspiró para el esperpento en sus famosos espejos cóncavos. Así que he llegado a apostar por la denominación de origen y, según wikipedia, no está claro el origen, lo único que varía es que en Madrid se hacen con salsa brava que es una salsa patentada desde los años 60, y en Barcelona se añade alioli (mi tercer problema)

La razón de que a pesar de que no me entusiasmen les dedique una entrada, es que ir a un sitio típico a comer bravas en Barcelona merece la pena porque podrás encontrar las mejores tapas (de las que en Madrid llamamos castizas) de la Ciudad Condal, así que ahí va mi listado particular:

  • Bar Tomás, Calle Mayor de Sarriá 49Tiene fama de ser el que mejor hace las bravas en todo Barcelona, no es mi favorito, pero claro yo no soy muy amante de las bravas.  Para mi merece la pena ir por darte una vuelta por el pueblo de Sarriá, parece mentira la sensación que te produce de estar fuera de una gran ciudad. El sitio es cañí, cañí, tienen poca variedad de tapas y todas son fritas, vamos para ir en invierno lejos de la operación bikini
  • Bar Mandri, Calle Mandri 60. Este bar intenta llegar a la primera posición en fama de bravas, pero le sigue arrebatando el puesto el Tomás, para mi no hay mucha diferencia entre ambos platos, además la carta también es escasa y llena de fritos y rebozados, eso sí, la pechuga de pollo rebozada en trozos pequeños, no será muy sana pero está buenisima. Lo bueno de este bar es que está en una calle llena de oferta de tapas, por lo que sólo por eso, merece la pena ir.
  • La Esquinica, Fabra i Puig, 226. Otro clásico cañí. Tiene tanta fama que puede que tengas que hacer cola en la calle para lograr mesa. Venden litros y litros de vino turbio para acompañar las tapas. La ventaja del sitio es que hay más variedad de tapas
  • La taverna del Clinic, (si, si, con “v”), Rosello 155. Es otro concepto, se trata de un plato de cinco  patatas cortadas en forma de volován, rellenas de salsa brava, de hecho fui con mi novio y el pobre se creyó que se habían equivocado con la ración. No es que llenen pero están buenas. Esta variación en el plato como no, tiene firma de autor, Sergi Arola. Se trata de un bar de tapas caras y de diseño, pero buenísimas, por lo que merece la pena una visita, recién cobrada eso sí
  • Bar Velódromo, Muntaner 213. No es famoso por sus bravas, pero como las tapas están tan buenas y también hay bravas, si que es de visita obligada. Quizás en relación calidad precio es de los mejores bares de tapas de Barcelona, además está abierto de la mañana a la noche, así que resulta fácil probarlo, además de las bravas son buenísimos los platos tipicos catalanes, como el fricandó con ceps, o las mandonguillas con sepia
  • Casa Tejada, Tenor Viñas 3, para mi la mejor salsa brava de Barcelona sin duda, además las patatas están cocidas y luego fritas. En mi humilde opinión mil veces mejores que las del Bar Tomás 

Este es mi listado particular, estoy segura de que me dejo muchos, y estaré encantada de que me comuniquen otros sitios de tapas similares, yo por mi parte prometo ir a probarlos personalmente más de una vez

La magdalena que surgió del frío… mundo anglosajón.


Tengo una amiga que todavía anda dándole vueltas al fenómeno de los cupcakes. Nos ronda el tema; cual poltergeist. “No lo entiendo” me dice “pero si sólo es una magdalena con un moñigo de azúcar encima!”. La famosa y tan de moda “magdalena” se cotiza a unos 2.50€ aprox y es originaria de los Estados Unidos donde lleva años sirviéndose como postre o en fiestas infantiles.

Que se haya puesto tan de moda en España creo se lo debemos a series como “Sex and the city” y alguna otra más. Mira que no me pega a mí que Carrie y compañía se pegasen atracones de cupcakes; en todo caso uno para las cuatro y lo que sobre para otro día…

de coco...uno de los fabs de Martha Stewart

Pero vamos a desmitificar un poco estos de los cupcakes…no son tan simples como las magdalenas pero tampoco son algo tan novedoso y variopinto que merezca artículos, tiendas y casi club de fans. Son, ni más ni menos, tartas en pequeño tamaño. Tarta del tamaño de una taza: Cup-cake. Con burruño de azúcar encima u otra decoración varia. Se pueden hacer de casi cualquier tipo de tarta/bizcocho que se nos ocurra.

Creo que la gente empezó a popularizar estos mini-cakes como medida de contención de sí mismo y así resistir tentaciones como comerse media tarta de una sentada. Es que están tan buenas!. Te compras un cup-cake en lugar de las 10 raciones de media que lleva una tarta al uso.

Cupcake stand by Dolls StoriesUna cosa está clara, al final las calorías ahorradas las compensamos con la decoración; el famoso “frosting”. No se si habéis visto alguna receta pero en dos palabras: mantequilla y azúcar. A veces queso. Caloría sobre caloría, rellena de caloría y decorada con caloría. Te digo yo que si Carrie se come uno entero fijo que le preguntan si está embarazada.

En todo esto (y sobre todo en el frosting) estaba pensando yo anoche mientras masacraba zanahorias para mi muy poco saludable tarta de zanahoria. Y por tener pensamientos negativos pasó lo que pasó; que la tarta salió como le dio la gana. Por eso y probablemente porque me pasé la mitad de la preparación hablando por teléfono. Está claro que leer (la receta) y hablar al mismo tiempo no entra dentro de mis habilidades. No la he probado todavía, pero tengo el terrible presentimiento que mi primera incursión en este territorio no pasará a los anales dela historia. Quizás debería probar con los cupcakes…no dicen que eso del tamaño importa?.

Evidentemente no voy a dejar fotos de mi desastre pero espero que ya estéis salivando con estas de otros aficionados más expertos y con más maña que yoTapenade cupcakes by mysweetcarrotcake que os dejo aquí.

Ahh..y para aquellos que presumís de no ser golosos…también existen en versión salada. No tenéis escapatoria y es que la moda nos persigue!!

Ps. Atropellaplatos; a ver cuando te lanzas a la piscina y nos sorprendes!

Viajando en el túnel del tiempo de la belleza


Ayer me levanté con ganas de aprovechar el sábado desde primera hora de la mañana y, aunque suene muy frívolo, me pareció que nada me “iba a poner tanto las pilas” como empezar con una sesión de belleza.

Para ello, nada mejor en Barcelona que acudir al Instituto Francis.  Creo que ayudó un poco que el día anterior hubiese estado viendo  Mad Men, la serie sobre publicistas en el Nueva York de los años sesenta, que ha vuelto a poner de moda la estética de esa época, curvas incluidas, lo cual es de agradecer sobre todo cuando nos acercamos a la temporada navideña.

Pues bien, la serie evoca una época, donde la función de florero en las mujeres estaba bien vista tanto por ellos como, desgraciadamente, por nosotras. Ahora bien, hay que reconocerles a esas chicas que eran unas profesionales en el arte de estar estupendas. Invertían una buena cantidad de tiempo y dinero en su imagen, por lo que acudir a centros de belleza integrales donde se peinaban, recibían masajes, se hacían manicuras y se depilaban, se democratizó y se convirtió en una rutina que empezamos  a seguir todas las mujeres del mundo occidental más o menos religiosamente, hasta nuestros días.

La versión española de estos centros es el Instituto Francis. La verdad es que lo que más me impresionó desde que llegué a Barcelona de este lugar, es que se trata de un edificio entero de siete plantas, dedicadas exclusivamente a la belleza femenina y una adicional dedicada a la masculina. A mi que tengo una especial debilidad por todo lo vintage, no podía dejar de probar los tratamientos de este sitio, máxime cuando me enteré que estaba especialmente vinculado al célebre consultorio radiofónico del siglo pasado, Elena Francis. Esto si que era ya el colmo del vintage.

A mi me gusta ir a depilarme porque puedes ir sin cita, llegas coges número, te aprovisionas de revistas  y esperas. Te llaman unas profesionales con bata blanca y te llevan a un cuartito que tiene la misma decoración desde 1968 fijo. Hasta tienen un ventilador para que no pases mucho calor mientras te depilan.

He oído críticas de todo tipo sobre el lugar, y por mi parte puedo decir que no es barato, pero nadie te quita el placer de sentirte por un rato, como Christina Hendricks y compañía, sólo por eso merece la pena la visita

 

Instituto de Belleza Francis

Ronda de Sant Pere, 18, 08010 Barcelona 933 17 78 08