Archivo mensual: septiembre 2011

La vuelta al mundo en 80 (y más) espaldas.

Me avisa mi Pepito Grillo particular  (es el cerebrín de la pandi era de esperar) que se acaba el mes y con ello el plazo para disparar por la espalda!  Yukk!!! No, no es que seamos  unas traidoras cobardes!!  Son los deberes fotográficos que nos ha puesto Jackie de casienserio  para el mes de Septiembre.

Os acordáis de Jackie y el grupo de Flickr?  Os lo conté hace ya un mes aunque como somos un tanto desmemoriados en general y en particular una que conozco que suele andar un poco espesa por las mañanas os dejo aquí la entrada del 31 de agosto para refrescaros la memoria.

El caso es que me las prometía yo muy felices pensando en originales robados de espaldas sexys o divertidas.  La realidad tardó dos clicks en abofetearme la cara y yo que, para lo que quiero soy muy aguililla, llegué rápidamente a dos conclusiones:

violondingres - Man ray

1 – me ponga como me ponga y estudie lo que estudie jamás seré Man Ray.  Todo sea dicho no me descubro ninguna novedad aunque quizás esté en proceso de negación

2 – La cara es el reflejo del alma.  Otra obviedad más vieja que el andar para delante pero que no alcanzas a comprender del todo hasta que te toca intentar sacar emociones de duras espaldas.

No todo esta perdido.  Brujuleando entre las fotos del grupo en Flickr he encontrado autenticas maravillas de colores y sentidos que os recomiendo paséis a contemplar.  Me fascina y envidia como la visión creativa de algunas personas les permite sacar oro de donde parece no haber nada.  Este ejercicio también es una buena oportunidad para darle un poco de protagonismo a esa parte de nuestra anatomía, tan olvidada a veces, como es la espalda.  Yo por lo pronto voy a ver si me “auto-homenajeo” con un espectacular masaje de esos que te quitan años  pero os dejo una ración de espaldas ajenas.



Hotel La Casa del Infanzón, Sos del Rey Católico.

Fernando el Católico nació lejos del mar, en un pueblo del bajo pirineo aragonés llamado Sos del Rey Católico, dentro de la comarca de las Cinco Villas.

Es un lugar en el que caben muchos tipos de viaje, no defraudará a aquellos que quieran estar en un sitio relajado, ni a los que les guste el senderismo y por supuesto a los que quieran hacer un viaje cultural, pero sea cual fuere el que se elija, el hotel tiene que ser Casa del Infanzón, recomendado por la guía Michelín 2011.

 Se trata de un hotel rural bien decorado, para variar,  hay veces que bajo el título de “rustico” uno se encuentra con todos los muebles viejos de la casa del pueblo de la abuela, o una colección de muebles de pino más bien sosetes. Después de este comentario no es de extrañar que una servidora eligiera la habitación Suite Palacio de Sada que se me antojaba más propia de la campiña inglesa con sus muebles en blanco y su pared roja.

Suite Palacio de Sada

Suite Palacio de Sada

El hotel casa rural es muy acogedor, al ser rural no tiene recepción, no sé si esto pueda ser un problema y el desayuno, que no está incluido  (6,50€)  lo llaman medieval, pero se tenía que apodar  infinito, con platos de jamón, lomo, zumo, huevos  y unas tortas de manteca que deben engordar 2.000 kcal cada una y yo me compré un paquete de recuerdo, una auténtica delicia.

Luego los restaurantes del pueblo tienen tanto diseño que parecen sacados de Dr. Mateo y regentados por María Adanez.

El qué visitar en la zona:

  • Aragón:
    •  las otras 4 villas con sus castillos
  • Navarra:
    • El Castillo de Javier y el monasterio de Leire con sus cantos gregorianos a las 19.00 todos los días y a las 21.05 los domingos.
    • Olite y su castillo, hogar de Blanca de Navarra.
    • Roncesvalles.

hoteles churriguerescos (hotel Aldiola)

Tengo una amiga que dice que los sitios románticos para ir con tu chico, son definitivamente sitios churriguerescos. Hay un montón de hotelitos situados en sitios increibles, con vistas fantásticas, apartados de la civilización o en pueblos medievales, donde no se te ocurriría ir con nadie más que con tu “churri” y ya te ves tú allí pasando unos días dignos del final de una película de Meg Ryan, (una en la que no salga Tom Hanks por favor, puaj) Como por supuesto todas somos bastante insistentes, cuando se nos mete algo entre ceja y ceja, en algún momento liamos al churri en cuestión y nos lo llevamos a un sitio así en cuanto llega la primera celebración que se precie. Luego, claro está la realidad te supera y te vas al sitio de tu vida ideal en un fin de semana de pelea continua. O te comparte con un Madrid-Barca y te preguntas qué haces tú más aburrida que una paraguaya en el fin del mundo, en un sitio donde no hay siquiera cobertura de móvil, ni internet y tu pareja está de lo más entretenido viendo a Mourinho meterle un dedo en el ojo a alguien del Barça. Ahi vuelve a salir la feminista que llevas dentro y empiezas a renegar de Meg Ryan y del daño que le han hecho su porquería de películas a la sociedad, especialmente en las que sale Tom Hanks. Sin olvidar los imprevistos, claro está, porque me contó una amiga que se fue a una ciudad medieval en Aragón, tan estratégicamente situada que desde allí, además de visitar la zona, podían ir a Navarra y a San Sebastián. En resumen que pretendían pasar unos días romántico-gastronómicos, y así lo hicieron, hasta que una ración les sentó tan mal que se tuvieron que volver a Madrid urgentemente. Creo que no engordaron ni un gramo en el fin de semana gastronomoromántico Como a pesar de todo vamos a seguir intentando pasar el mejor fin de semana de nuestra vida, o las mejores vacaciones, iremos dejando aquí los que después de alojarnos en ellos, nos parezcan más ad hoc, luego como lo pase cada uno en el sitio de marras ya es asunto de cada uno

Empezamos por el Hotel Aldiola Country Resort porque es uno reciéntemente disfrutado. Se encuentra en Cerdeña en el interior de la isla, junto al Lago Liscia. La verdad es que el interior de Cerdeña es más bonito y más tranquilo que la costa, especialmente la Costa Esmeralda. Por supuesto llegar hasta él es un suplicio, ya que las carreteras italianas sólo son superadas por los conductores lugareños, yo creo que debes tener un ADN especial para conducir por ese país sin que sufras un infarto cada cien km. Pero una vez que llegas te parece mentira que se trate de la misma isla del bullicio y los yates de lujo. El hotel está formado por una serie de cabañas escondidas entre la vegetación aprovechando los desniveles del paisaje, cada habitación es una de las cabañas  y cuenta además con una pequeña terraza rodeada de plantas. La sensación de privacidad y aislamiento es increible Tiene además una zona común con una piscina estupenda, fresquita incluso en agosto , que es de agradecer con el calor que hace en la isla, y un comedor pequeño pero muy agradable. Además te dejan bicis para moverte por los alrededores y llegar hasta el Lago Lo malo del sitio son los mosquitos claro está, porque a la compañía le damos la presunción de excelencia, al menos hasta que llegamos al lugar y lo disfrutamos… o no…

Parshva Dhanurasana

No se trata ni de un plato indio muy picante, ni tampoco de una revista de interés cultural moscovita,  sino de una postura con supuestamente, innumerables beneficios para la salud

Ayer c0mencé la operación vuelta al cole, así que decidí apuntarme a una clase de yoga. Por supuesto he dicho UNA clase de yoga, porque como ya soy experta en el increible arte de “tirar el dinero” y maltratar la propia economía, sólo me apunto a sitios donde me dejan probar antes y no resultan especialmente caros (si son gratis mejor).  Ni que decir tiene que me niego a pagar matrícula alguna. Si los gimnasios viven de las matrículas y clases de más pagadas por ingenuas que en septiembre creen que al final del año van a tener la forma física de una top model,  y que para el Puente del Pilar, ya han pasado olímpicamente de ir incluso al baño turco (no nos engañemos, es lo mejor del gimnasio) que lo hagan. Yo por mi parte, me niego a caer en esa trampa…. otra vez. Como ya he dicho antes, estoy en terapia para dejar de maltratar mi pobre economía doméstica

Claro que no he descubierto la pólvora, y como hay mucha gente como yo, antes la primera clase era gratis, pero desde hace un tiempo, te la cobran, de forma simbólica pero te la cobran. Incluso en algunos sitios la descuentan del precio del la primera mensualidad si te quedas luego, pero de primeras la apoquinas sí o sí.

Como a pesar de todo resultan baratas, yo me estoy haciendo una experta en probar sitios, a ver si en una de estas encuentro el definitivo, pero por el camino y gracias a ello, he probado cosas  increibles de las que hablaré otro día

Una amiga me había hablado durante todo el verano de los beneficios del Vinyasa Yoga. Por si alguien no lo sabe, cosa que dudo, el yoga tiene unas cuantas variantes, que van desde el yoga más relajado y enfocado a la meditación (kundalini) al más físico (Hatha). A mi personalmente kundalini no me gusta, porque yo hago yoga con la sana intención de que se me quede el cuerpo como a Madona de hace unos años, ahora ya se ha pasado de la raya, no para que me den una chapa sobre la meditación etc. Yo para eso me voy a misa de doce, como toda la vida, y luego a la salida me tomo una caña como debe ser. No me trago el sermón budista para luego encima comer zanahorias, y que nadie se ofenda

Yo había probado en unas cuantas ocasiones Bikram, que es el yoga que se hace a 40º  y me había encantado. Iba con una amiga los domingos por la mañana, cuando vivía en Madrid, al centro de Divino Pastor, sudábamos un montón, y a la salida con nuestro te, criticábamos a los famosillos que seguían esta disciplina, terminábamos comiendo en la Isla del Tesoro, que es un vegetariano que hay en la calle Manuela Malasaña que está francamente bien.  La verdad es que te sentías nueva después de haber sudado y haberte comido una pasta con anacardos para compensar.  En Barcelona al principio, también me apunté a Bikram y cambié la comida vegetariana de después por comida indonesia cerca de la Catedral, acompañada por te de jengibre, y  también resultó una muy buena combinación. El problema es que Bikram se ha puesto tan de moda que se ha llenado un montón, la sala sigue siendo la misma y la cantidad de gente que lo practica ha aumentado en un 40% mínimo, lo cual teniendo en cuenta que es una disciplina que haces con calor, no resulta nada tentador.

Por ello, decidí investigar vinyasa, ya que mi amiga me había dicho que se trataba de un yoga muy físico, que incluso hacían el pino. A mi esto ya me convenció del todo, porque yo tengo una espinita con lo del pino, ya que nunca he sido capaz de hacerlo, ni con pared, ni puente ni nada.

Por supuesto mi fuente de sabiduría universal, google, me proporcionó un par de sitios en Barcelona, y llamé a uno de ellos porque tenía la página web más elaborada (las páginas web son como los escaparates de las tiendas, tienen que estar cuidados, si no, no entras en el sitio). La clase suelta costaba cinco euros lo que resulta bastante atractivo porque si no te gusta, siempre te puedes ir a la mitad y no pierdes tanto dinero (si te deja el profesor, porque suelen ser bastante bordes en este aspecto). Me dijeron que no tenía que llevar esterilla que me la dejaban ellos y que no me llevase nada de ducha, porque los beneficios de yoga se pierden si te duchas durante la media hora siguiente después de haberlo practicado. A mi esto me parece bastante poco higiénico pero como la clase era a última hora de la tarde, ya me ducharía en mi casa. Yo que soy un poco susceptible, creo que se han ahorrado la ducha y te ponen como excusa que es malo hacerlo.

La clase era como todas las que he ido antes, sobrecargada de incienso, que en parte creo que es para disimular el olor a sudor del ambiente, y mucha gente iniciada, la gente se toma demasiado en serio esta disciplina, para mi que se les sube el incienso a la cabeza. Terminan hablando como los Beatles después de sus viajes a la India. El profesor se dedicó a nombrar QUE NO HACER ÉL, todas las posturas con su nombre indio original. Los iniciados le seguían y sabían perfectamente a que se refería cuando les decía que respiraran y entraran en utthita trikonasana, pero para mi, que Bikram me lo subtitulan, resultó agotador porque me pasé la clase mirando a todo el mundo a mi alrededor para saber de qué narices hablaba el profesor. Lo peor es que la posturita de marras, también la haces en Bikram o en Hatha, pero te dicen cómo hacerla, no cómo se llama. Yo como no tengo intención de ir al Ganges a hacer yoga me importa bastante poco cómo se llaman las posturas, a mi con sudar y definir el músculo me vale.

Al final de la clase tenía ganas de matar al profesor y de paso, a todos los que le seguían cual gurú de una secta, así que me relajé bastante poco. Hoy al menos tengo agujetas así que la parte aeróbica la he cubierto, la de las lesiones espero que no, a persar de que el profesor no se dignó a decirnos si nuestras cervicales iban a sobrevivir, bastante tenía con pronunciar en indio perfectamente

Finalmente  he vuelto a buscar otro centro al que voy mañana, espero que la experiencia esta vez sea por fin relajante, por que como no me den la versión doblada de yoga, me paso a las artes marciales, para quitarme el enfado