Sombra aquí, sombra allá…maquillate!


Tenía cita el otro día enla pelu.  Sí, suena marujil pero admitámoslo, es una necesidad fisiológica que tenemos todos más tarde o más temprano.

El caso que ahí me encaminé, con mi careto de cansada y unas ojeras hasta los pies.  Básicamente como si me acabase de levantar después de una de esas noches de farra memorable pero sin la farra y sin lo memorable.   Quizás por eso me pasé medio anestesiada todo el proceso de lavado y parte del corte de pelo.  Así pasa lo que pasa, el peluquero hizo lo que quiso con mis melenas y yo sin fuerza para opinar hasta que ya era demasiado tarde.  Eso de que los peluqueros hacen oídos sordos (por decirlo bonito) a lo que les dices y les pides se merece una entrada a parte porque para mí es uno de los misterios del Universo.

El caso es que cuando estaba pagando, y ya un poco más despejada, me ví reflejada en un espejo que colgaba detrás del mostrador y no pude por menos que exclamar “cáspita, menudas ojeras!”.  En honor a la verdad no fue “cáspita” lo que dije pero es que me  acaba de dar una ventolera cursi…

A la simpática señora que tenía mi tarjeta de crédito en su mano le debió de motivar la conversación porque enseguida pillo tema con mis ojeras y mi tono de piel.  Y menos mal porque sinceramente yo soy muy negada para esas cosas y mi aprendizaje se paró de golpe casi en el bachillerato.  No sólo me recomendó un estupendo corrector de ojeras si no que además me dio la dirección de la tienda, no muy lejos de allí, donde ella compraba todo el maquillaje para las producciones de cine y teatro en las que colaboraba.

Tenía algo de tiempo que matar y me encaminé al lugar pensando en comprar un cubre ojeras que no sabía si iba a utilizar para algo.  No tenía grandes expectativas sobre la tienda en cuestión.  Tengo que decir que mi instinto me jugó una mala pasada.  Me encontré una tienda bastante grande, amplia, luminosa y bien provista.  Un montón de productos para todo tipo de circunstancias y a unos precios muy asequibles.  Evidentemente me compré el “tapaojeras” (del que tenían toda una variedad de colores dependiendo del tipo de piel) y curioseé un poco entre los distintos productos.

Me dí cuenta de que llevaban muy pocas marcas y todas desconocidas para mí, así que al llegar a casa investigue un poco en la red.  La marca principal se llama

Concurso Miss Universo 2009 by Kryolan

Kryolan  y es alemana, especializada en productos para cine y televisión.  Pensé que si era bueno para ellos (actores) también debería ser bueno para mí.  Me sentí bastante satisfecha cuando lo probé y vi lo bien que quedaba y sobre todo porque no había pagado un precio desorbitado por él (10€). El resumen es que ahora he incorporado un nuevo producto a mi hiper-simple rutina del sector chapa y pintura pero que os recomiendo totalmente pasar por la tienda si el tema maquillaje os atrae más que a mí.

Ahora toca probar lo último que me han recomendado; el smashbox.  Una línea de productos que parece te dejan la piel como si te hubiesen hecho un lifting..jaja..bueno creo que aquí he exagerado un poquillo.  La mala noticia es que por ahora sólo se venden en US y por Internet.

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2 Respuestas a “Sombra aquí, sombra allá…maquillate!

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