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Buscando a Don Quijote


 Yo creo q los del periódico El Mundo me persiguen, se meten en mi cabeza y me chupan las ideas.  Como además son más rápidos y tienen más medios que yo publican antes y así me quitan protagonismo.   Todo esto porque este fin de semana he estado en la Mancha (cómo pican las moscas en la Mancha…!), viaje que llevaba retrasando meses desde que me compré el cupón (sí, somos usuarias y así nos luce el pelo) allá por Febrero pasado.  Regreso encantada con lo que he visto y con un montón de fotos para colgar y me encuentro el ocho leguas publicando un artículo sobre las Lagunas de Ruidera.  Ya les vale!  Tres días antes y  puesto para hacer buen turismo en lugar de ir sin GPS por esos campos de Dios.  Tres días tarde y mejor os pego el link .  Ellos lo hacen mejor que yo.

Lo que si os voy a dejar son algunas fotos cosecha propia y la recomendación de pasaros también por la Tablas de Daimiel si os gusta el agua, la naturaleza y los pájaros.  Merece la pena y está a tiro de piedra de Madrid.

Castillo de Peñarroya

Lagunas de Ruidera

Tablas de Daimiel

Si no sois mucho de campo y más de piedras no os perdáis Villanueva de los Infantes.  Descubierto por casualidad gracias a una recomendación de última hora me encuentro un pueblo típico manchego lleno de encanto.  Proclamada capital del Campo de Montiel por Felipe II no os digo más!!  Muy bien cuidado, las fachadas solariegas e historia dan para un bonito paseo y una tarde en una de sus muchas terrazas.  Hay muchas, sorprendentemente muchas.


 

 

 

Recomendaciones para dormir no tengo.  Del bodega/hotel al que fuimos con la dichosa oferta del cupón no voy a hablar mucho.  Mal mal no estaba, pero no creo que sea un sitio para recordar.  Empezando porque estaba un tanto aislado y el pueblo más cercano (4Km) tenía cuatro bares cutres y cero encanto.

No es que el hotel estuviese mal, al contrario; limpio, amplias habitaciones con cómodas camas y cuidados baños de mármol pero impersonales. De catálogo de gran superficie.  Hasta aquí aceptable e incluso muy bien; tampoco se le puede pedir a todo el mundo un gusto por la decoración a nivel de CasaDecor.    Lasorpresa llegó la mañana del primer día (habíamos llegado la noche anterior tarde y muy cansados).  Sinceramente si quiero oir el, en otras ocasiones, relajante ruido de agua cayendo me compro una fuente de esas o espero a qllueva.  Cortesia del hotel escuchar la ducha y cisterna de las habitaciones colindantes.  El último dia, mientras me arreglaba para abandonar, me acompañaba la banda sonora de la radio del baño de la habitación contigua (he aprendido nuevas canciones) con la usuaria cantando a coro.

Cuando descubres que el dueño de la bodega hizo su fortuna en la construcción no puedes por mas que cruzar los dedos y desear que ponga más interes y saber hacer a sus vinos de lo que parece ha hecho con sus construcciones.  Se me escapa un pensamiento de compasión por los habitantes de sus inmuebles.  Definitivamente en tiempos de Don Quijote estas cosas no pasaban.

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La vuelta al mundo en 80 (y más) espaldas.


Me avisa mi Pepito Grillo particular  (es el cerebrín de la pandi era de esperar) que se acaba el mes y con ello el plazo para disparar por la espalda!  Yukk!!! No, no es que seamos  unas traidoras cobardes!!  Son los deberes fotográficos que nos ha puesto Jackie de casienserio  para el mes de Septiembre.

Os acordáis de Jackie y el grupo de Flickr?  Os lo conté hace ya un mes aunque como somos un tanto desmemoriados en general y en particular una que conozco que suele andar un poco espesa por las mañanas os dejo aquí la entrada del 31 de agosto para refrescaros la memoria.

El caso es que me las prometía yo muy felices pensando en originales robados de espaldas sexys o divertidas.  La realidad tardó dos clicks en abofetearme la cara y yo que, para lo que quiero soy muy aguililla, llegué rápidamente a dos conclusiones:

violondingres - Man ray

1 – me ponga como me ponga y estudie lo que estudie jamás seré Man Ray.  Todo sea dicho no me descubro ninguna novedad aunque quizás esté en proceso de negación

2 – La cara es el reflejo del alma.  Otra obviedad más vieja que el andar para delante pero que no alcanzas a comprender del todo hasta que te toca intentar sacar emociones de duras espaldas.

No todo esta perdido.  Brujuleando entre las fotos del grupo en Flickr he encontrado autenticas maravillas de colores y sentidos que os recomiendo paséis a contemplar.  Me fascina y envidia como la visión creativa de algunas personas les permite sacar oro de donde parece no haber nada.  Este ejercicio también es una buena oportunidad para darle un poco de protagonismo a esa parte de nuestra anatomía, tan olvidada a veces, como es la espalda.  Yo por lo pronto voy a ver si me “auto-homenajeo” con un espectacular masaje de esos que te quitan años  pero os dejo una ración de espaldas ajenas.



Hotel La Casa del Infanzón, Sos del Rey Católico.


Fernando el Católico nació lejos del mar, en un pueblo del bajo pirineo aragonés llamado Sos del Rey Católico, dentro de la comarca de las Cinco Villas.

Es un lugar en el que caben muchos tipos de viaje, no defraudará a aquellos que quieran estar en un sitio relajado, ni a los que les guste el senderismo y por supuesto a los que quieran hacer un viaje cultural, pero sea cual fuere el que se elija, el hotel tiene que ser Casa del Infanzón, recomendado por la guía Michelín 2011.

 Se trata de un hotel rural bien decorado, para variar,  hay veces que bajo el título de “rustico” uno se encuentra con todos los muebles viejos de la casa del pueblo de la abuela, o una colección de muebles de pino más bien sosetes. Después de este comentario no es de extrañar que una servidora eligiera la habitación Suite Palacio de Sada que se me antojaba más propia de la campiña inglesa con sus muebles en blanco y su pared roja.

Suite Palacio de Sada

Suite Palacio de Sada

El hotel casa rural es muy acogedor, al ser rural no tiene recepción, no sé si esto pueda ser un problema y el desayuno, que no está incluido  (6,50€)  lo llaman medieval, pero se tenía que apodar  infinito, con platos de jamón, lomo, zumo, huevos  y unas tortas de manteca que deben engordar 2.000 kcal cada una y yo me compré un paquete de recuerdo, una auténtica delicia.

Luego los restaurantes del pueblo tienen tanto diseño que parecen sacados de Dr. Mateo y regentados por María Adanez.

El qué visitar en la zona:

  • Aragón:
    •  las otras 4 villas con sus castillos
  • Navarra:
    • El Castillo de Javier y el monasterio de Leire con sus cantos gregorianos a las 19.00 todos los días y a las 21.05 los domingos.
    • Olite y su castillo, hogar de Blanca de Navarra.
    • Roncesvalles.

hoteles churriguerescos (hotel Aldiola)


Tengo una amiga que dice que los sitios románticos para ir con tu chico, son definitivamente sitios churriguerescos. Hay un montón de hotelitos situados en sitios increibles, con vistas fantásticas, apartados de la civilización o en pueblos medievales, donde no se te ocurriría ir con nadie más que con tu “churri” y ya te ves tú allí pasando unos días dignos del final de una película de Meg Ryan, (una en la que no salga Tom Hanks por favor, puaj) Como por supuesto todas somos bastante insistentes, cuando se nos mete algo entre ceja y ceja, en algún momento liamos al churri en cuestión y nos lo llevamos a un sitio así en cuanto llega la primera celebración que se precie. Luego, claro está la realidad te supera y te vas al sitio de tu vida ideal en un fin de semana de pelea continua. O te comparte con un Madrid-Barca y te preguntas qué haces tú más aburrida que una paraguaya en el fin del mundo, en un sitio donde no hay siquiera cobertura de móvil, ni internet y tu pareja está de lo más entretenido viendo a Mourinho meterle un dedo en el ojo a alguien del Barça. Ahi vuelve a salir la feminista que llevas dentro y empiezas a renegar de Meg Ryan y del daño que le han hecho su porquería de películas a la sociedad, especialmente en las que sale Tom Hanks. Sin olvidar los imprevistos, claro está, porque me contó una amiga que se fue a una ciudad medieval en Aragón, tan estratégicamente situada que desde allí, además de visitar la zona, podían ir a Navarra y a San Sebastián. En resumen que pretendían pasar unos días romántico-gastronómicos, y así lo hicieron, hasta que una ración les sentó tan mal que se tuvieron que volver a Madrid urgentemente. Creo que no engordaron ni un gramo en el fin de semana gastronomoromántico Como a pesar de todo vamos a seguir intentando pasar el mejor fin de semana de nuestra vida, o las mejores vacaciones, iremos dejando aquí los que después de alojarnos en ellos, nos parezcan más ad hoc, luego como lo pase cada uno en el sitio de marras ya es asunto de cada uno

Empezamos por el Hotel Aldiola Country Resort porque es uno reciéntemente disfrutado. Se encuentra en Cerdeña en el interior de la isla, junto al Lago Liscia. La verdad es que el interior de Cerdeña es más bonito y más tranquilo que la costa, especialmente la Costa Esmeralda. Por supuesto llegar hasta él es un suplicio, ya que las carreteras italianas sólo son superadas por los conductores lugareños, yo creo que debes tener un ADN especial para conducir por ese país sin que sufras un infarto cada cien km. Pero una vez que llegas te parece mentira que se trate de la misma isla del bullicio y los yates de lujo. El hotel está formado por una serie de cabañas escondidas entre la vegetación aprovechando los desniveles del paisaje, cada habitación es una de las cabañas  y cuenta además con una pequeña terraza rodeada de plantas. La sensación de privacidad y aislamiento es increible Tiene además una zona común con una piscina estupenda, fresquita incluso en agosto , que es de agradecer con el calor que hace en la isla, y un comedor pequeño pero muy agradable. Además te dejan bicis para moverte por los alrededores y llegar hasta el Lago Lo malo del sitio son los mosquitos claro está, porque a la compañía le damos la presunción de excelencia, al menos hasta que llegamos al lugar y lo disfrutamos… o no…

Antes muerta que sin mi Ipad…(sustituir palabra Ipad por tableta de elección)


Un día a alguien le va dar un jamacuco por este empacho de “coolness” tan de moda en nuestro tiempo pero en fin… Yo pongo Ipad porque es lo que florece a mi alrededor tipo champiñón en otoño y porque es a lo que he tenido acceso durante unos días.

Antes de meterme en faena, que el post no va de Ipad ni similares, sólo comentar que efectivamente las tabletas enganchan. Son entretenidas y cómodas de manejar y tienen toda la pinta de convertirse en otro apéndice de nuestra vida como ya lo es el móvil.

Sin embargo hoy son las fotos y cómo compartirlas lo que nos ocupa y para eso sólo hace falta una cámara, un ordenador y la ilusión que cada uno le ponga. (Y dentro de poco el Ipad para hacer todo esto en itinerancia que ya estoy enganchada!!!!)

Soy muy novata aun pero hago mis pinitos y por eso me ha encantado un blog y grupo de Flickr que me ha recomendado una amiga. El blog se llama “casienserio” (www.casienserio.blogspot.com) y aun tengo que descubrirlo con calma. Me gusta el nombre del blog!. La página de Flickr se llama “La Vuelta al Mundo” (LVM para los veteranos) y transmite buen rollo; como un grupo bien avenido de amiguetes compartiendo experiencias detrás de una cámara. Si tenéis el gusanillo de las fotos echarle un vistazo. Cada mes proponen un tema y los participantes suben fotos relacionadas. Yo he llegado un poco tarde pero justo a tiempo de subir la foto para el tema de este mes: Diario de viaje (muy apropiado para la temporada estival!). No es mi mejor foto pero como todo en la vida espero mejorar con la práctica.

Una calle de Berlín

Creo que lo que más me ha gustado es la falta de competitividad que se aprecia entre los participantes y que sobra en otras páginas dedicadas a este tema y eso que el nivel es increíble. Se trata de disfrutar y pasarlo bien sin agobios. Como decía una publicidad del Museo de Arte de Boston que leí hace ya demasiados años: “Art is meant to inspire not to intimidate;  there is no right way of looking at art, there is only your way”

libros de verano


Como ya está aquí el verano con sus complementos, es decir, su playa, su canción, las “notas” de la operación bikini , los planes de última hora, la receta del gazpacho, (esto se lo dejamos a Atropellaplatos, que es la experta en recetas), sus días largos, su siesta…

En fin con sus innumerables temas que darán de si para otras tantas entradas. Yo empiezo con las lecturas de verano.

Durante el invierno te pasas el tiempo corriendo de un lado a otro, sin tiempo para nada y prometiéndote que durante el verano vas a leer todo lo que no lees en ese momento. Pero claro está, luego llega el verano y a la hora de la siesta a cuarenta grados a la sombra, no te puedes leer Ana Karenina, porque no vas a poder pasar del prólogo, (a no ser que lo quieras usar como somnífero, al final del día este es un pais libre…) Así que antes de pensar que tienes el mismo nivel cultural que un tertuliano del corazón, hay que dejarse de heroicidades y leer libros ligeritos, como las mismas comidas veraniegas.

Dentro de estos acabo de descubrir (Yo, claro, porque sus libros tienen unos añitos ya) a Enric González. Para quienes no lo sepan es un periodista de El Pais, que ha sido corresponsal del periódico en: Londres, París, Nueva York, Roma y Jerusalem. Fruto de ello son sus libros: Historias de Londres, Historias de Nueva York e Historias de Roma. La verdad es que no se puede decir que el autor se “rompa la cabeza” buscando los títulos.

Yo ya me he leido dos de los libros y la verdad es que son adictivos. A priori pueden parecer guías de viaje, pero en realidad son un compendio de historias de las ciudades relatadas, muchas de las cuales le suceden a cualquier visitante ocasional o no, de los sitios descritos, mientras que otras tantas conforman la historia de la ciudad.

Por todo ello creo que resultan útiles antes o después de una visita a dichas ciudades, especialmente después y como complemento a todo lo visitado. Siempre resultará muchísimo mejor que cualquier guía. En especial y para todos a los que les encanten las películas/series de mafia, como a mi, recomiendo Historias de Nueva York donde se relatan los orígenes de las “Familias” de la Gran Manzana.

En resumen, se trata de libros agradables de leer a la hora de la siesta, o en cualquier otra, aprovechando que el tiempo se ralentiza en verano.

Lalola es mucha Lola.


Continuamos por la zona de Somontano pero ahora nos alejamos un poquito del bullicio.

Imaginad que os gusta el vino y formáis parte de una ruta vinícola en coche.  Imaginar que buscáis la tranquilidad y el buen hacer al final de una jornada ajetreada de aquí para allá.  Y entonces llegamos a Lalola.  Estamos en Buera, un tranquilo pueblecito a 20km de Barbastro.  Lalola Posada y Restaurante. Que son lo mismo pero no lo son.   ¿La razón? Están en la misma calle, a dos pasos el uno del otro, pero así ni el restaurante molesta a los huéspedes ni estos a los comensales.

Miguel Angel creó de Lalola hace 15 años.  No se bien que circunstancias le llevaron a estos parajes pero ha creado un espacio increíblemente personal.  Hay un pedacito de corazón en cada detalle.   La Posada es pequeña con sólo seis cuidadas habitaciones y una zona común alegre, acogedora y llena de recuerdos.  Un pequeño jardín con mucho encanto, sobre todo si tenemos la suerte de disfrutar de un soleado día de primavera, redondea el conjunto.  Es en este jardín donde se puede tomar un desayuno sorpresa.   Sorpresa porque yo me lo encontré en la puerta de mi habitación en una cestita de picnic de lo más campestre cuando salía pensando que ya se me había pasado la hora del desayuno y me tocaba lidiar con el día a palo seco sin café.  Con las mismas y mi sonrisa de felicidad agarré la cestita y me acoplé en una de las mesitas del jardín al sol

El restaurante de Lalola también es personalísimo, me recordó a alguno de esos pequeños y bohemios restaurantes de París.  Sorprende porque te dan de cenar en el sentido más amplio dela palabra.  No hay carta.  Es menú, pero menú sorpresa.  Lo vas descubriendo a medida que van llegando los platos a la mesa.  Eso sí, con un trato tremendamente amable y cortés te indican que cambiarán cualquier cosa que no sea de tu agrado y te preguntan si hay algo concreto que no te guste.  Me encantó la sensación de dejarse llevar y salvo el vino (cambiamos un Enate por un Estada tinto roble) no hicimos la más ligera variación a la cena.  Consistió en:   Un poco de embutido de aperitivo; una crema de calabacín seguida de una esqueixada.  Continuamos con un poco de longaniza de Graus, luego una ensalada de escarola para aligerar y finalmente una buena ración de merluza.  De postre tomé una estupenda mousse de limón aunque  ofrecían postres diferentes en otras mesas e incluso algunos platos del menú también variaban según la mesa.  Un muy rico menú y suficiente para salir rodando.  Aunque el cambio de vino encareció un pelín el resultado final creo que ronda unos muy aceptables 30€/persona.

La estancia en Lalola se me antoja repleta de pequeñas sorpresas agradables que, al final, es lo que consigue que recuerdes los lugares.  Me llamó la atención sobre todo  la tranquilidad y contagiosa serenidad con que todo parecía ocurrir en Lalola así como el servicio amable y hasta un punto cariñoso que es tan raro encontrar hoy en día.